Jaime Sánchez Susarrey: Elba, la guerrera

Los 24 años del reinado de Gordillo han dejado una enseñanza que no pueden soslayar Peña Nieto ni el resto de las fuerzas políticas. Foto: ReformaLos 24 años del reinado de Gordillo han dejado una enseñanza que no pueden soslayar Peña Nieto ni el resto de las fuerzas políticas. Foto: Reforma

El 10 de enero de 1989, Joaquín Hernández Galicia, alias La Quina, fue detenido en ciudad Madero, Tamaulipas. La operación se realizó en el máximo secreto. El líder del sindicato de Pemex se sentía y era intocable. Había chantajeado a presidentes de la República y directores de la empresa por décadas. Llevaba 27 años como “líder moral” de los petroleros (en Barra de Opinión, TV Azteca, 13 días que cambiaron México, se puede ver un documental de su detención).

Cayó La Quina y no pasó nada. Sólo algunas protestas en ciudad Madero y una marcha en el Distrito Federal. Pero no hubo huelga en Pemex ni se desataron sabotajes en la empresa.

Tres meses después, el líder vitalicio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Carlos Jonguitud, fue citado en Los Pinos. Al salir de la entrevista con el presidente de la República, Salinas de Gortari, anunció su retiro del sindicato. Fue entonces sustituido por una joven maestra: Elba Esther Gordillo.

Durante el sexenio de Salinas de Gortari se descentra- lizó la educación pública, que pasó a ser responsabilidad de cada uno de los estados. Sin embargo, la organización y la estructura del sindicato siguió siendo nacional. Por eso el SNTE es el sindicato más grande de América Latina, con alrededor de un millón 300 mil afiliados.

Durante el gobierno de Ernesto Zedillo, Elba Esther Gordillo consolidó su liderazgo y el sindicato incrementó su fuerza. Pero el giro fundamental vendría con la victoria de Vicente Fox y la alternancia. Gordillo empezó a jugar en las grandes ligas. Como secretaria general del PRI se manifestó a favor de las reformas que quería impulsar el primer gobierno panista.

Pero las diferencias fueron tan fuertes que Elba fue destituida, como líder de la fracción priista en la Cámara de Diputados, y su lugar fue ocupado por Emilio Chuayffet. El rompimiento se hizo inevitable. Gordillo renunció al PRI y formó su propio partido político, Nueva Alianza. En la elección de 2006 postuló a Roberto Campa candidato a la Presidencia, pero en los hechos apostó por Felipe Calderón.

No hay duda que su acción y la de los maestros movilizados fueron determinantes para la victoria del PAN en la elección presidencial. Baste recordar que la diferencia entre Calderón y López Obrador fue de apenas 0.56 por ciento (233 mil votos).

La recompensa que obtuvo la maestra fue sustanciosa: puso a su yerno en la subsecretaría de Educación Básica de la SEP, y recibió adicionalmente la Lotería Nacional y el ISSSTE.

No extraña, por lo tanto, que el liderazgo de Gordillo se haya consolidado aún más en el interior del sindicato y que durante el gobierno de Felipe Calderón obtuviera enormes beneficios y poder, que incluyeron la renuncia de Josefina Vázquez Mota a la SEP.

Por eso resulta ridículo que Ernesto Cordero, secretario de Hacienda de Felipe Calderón, declare, ahora, que nunca tuvieron evidencias de irregularidades o delitos que incriminaran a la líder moral del SNTE. De hecho, la detención de Gordillo y los niveles de corrupción que han salido a flote exigen una explicación de quienes ejercieron el poder en el sexenio pasado.

El gobierno de Peña Nieto se acaba de apuntar una victo- ria fundamental. Porque, no sobra recordar, durante la campaña por la Presidencia de la República López Obrador difundió el rumor que la maestra Gordillo sería la secretaria de Educación Pública si el PRI ganaba la elección presidencial.

Por lo mismo, causa “gracia” que la detención se haya dado en el momento en que la líder vitalicia se aprestaba a encabezar protestas y movilizaciones, y que contara con la alianza de López Obrador y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) para oponerse a la “privatización” de la educación pública.

El hecho indiscutible es que la maestra Gordillo ignoró la lección fundamental de su ascenso como líder del sindicato de maestros: a) No llegó allí por sus propios medios sino porque Jonguitud fue defenestrado por la Presidencia de la República; b) Su elección contó con el visto bueno de Salinas de Gortari.

En otras palabras, el poder acumulado durante tanto tiempo, y el sentirse y saberse intocable, le hizo perder la dimensión de la realidad y la capacidad de percibir y medir los riesgos. Por eso, ante la aprobación de una reforma educativa por consenso de todas las fuerzas políticas y pese al descrédito de su persona, se aprestó a dar la madre de todas las batallas. Su soberbia la llevó a hacer público el epitafio que quiere (¿quería?) para su tumba, que no es otra cosa que un grito de guerra: “Aquí yace una guerrera y como guerrera murió”.

Los 24 años del reinado de Gordillo han dejado una enseñanza que no pueden soslayar Peña Nieto ni el resto de las fuerzas políticas: si la estructura y la organización del SNTE no se fragmenta y se forma un sindicato por cada una de las 32 entidades de la República, dentro de 6 o 12 años el nuevo líder de los maestros volverá a convertirse en un cacique muy poderoso.

Por otra parte, la defenestración de Gordillo, y el consecuente debilitamiento de la oposición de los maestros, abre una oportunidad sin precedente para emprender una verdadera y radical reforma del sistema de educación básica.

Porque, a final de cuentas, la remoción de Elba Esther no es más que un medio para actualizar y revisar el contenido de los programas y las prácticas docentes. En los tiempos del internet y la globalización hay que distinguir lo importante de lo secundario y utilizar las nuevas técnicas, como son la computación y la educación a distancia.

Si no se hace, la detención del 26 de febrero quedará trunca y se perderá una ventana de oportunidad única, de ésas que sólo aparecen cada 25 o 50 años.

Si quieres informar, denunciar o compartir tu punto de vista, envíaloAQUÍy nosotros lo publicaremos.


Reforma – Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.

p-89EKCgBk8MZdE.gif

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s